El peritaje social forense: la asignatura pendiente de la prueba pericial

 

A pesar del evidente peso procesal de este medio de prueba, sigue siendo una gran desconocida entre las periciales

Los dictámenes periciales sociales forman parte del Trabajo Social Jurídico. En el peritaje social convergen y se complementan dos ámbitos profesionales: el jurídico y el del trabajo social. Las ventajas de acercar el Trabajo Social al sistema judicial son múltiples y variadas. Para jueces, tribunales y abogados supone el descubrimiento de una fuente de información, muchas veces definitiva, para fundamentar sus decisiones y pretensiones. Para los trabajadores sociales supone la posibilidad de poner los principios y la metodología de sus intervenciones al servicio de la Justicia, haciéndola más humana y de mayor calidad.

¿Qué es un peritaje social?

El art. 335 de la Ley de Enjuiciamiento Civil prevé las peritaciones cuando sean necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos para valorar hechos o circunstancias relevantes en el asunto objeto del proceso, o para adquirir certeza sobre ellos.

El dictamen pericial social es necesario cuando la resolución del litigio precise un conocimiento técnico especializado de la realidad social de los individuos implicados en él. Dichos peritajes podrán ser privados, cuando las partes designan directamente a los peritos para aportar este medio de prueba junto con sus pretensiones, o judiciales, cuando los peritos son designados por el órgano judicial, a instancia de una o más partes o de oficio.

¿Cuál es su objeto y contenido?

El informe pericial social tiene por objeto la valoración de los factores sociales concurrentes en el caso de autos. Permite un conocimiento social y familiar exhaustivo de las personas evaluadas mediante el diagnóstico sistemático y especializado de su interacción con su entorno. Incluye un análisis histórico y actual de sus relaciones con los miembros del grupo familiar y social, su situación económica, laboral, de vivienda, de educación, de salud, posibilidad o no de auto-cuidados, apoyos sociales y/o familiares, así como los recursos sociales con que cuenta el individuo-s evaluados. Toda esta información acerca de las personas y su medio es, en muchas ocasiones, fundamental para que el juzgador pueda dictar una sentencia conforme a derecho.

Su contenido se estructura en dos partes bien diferenciadas:

1) El estudio social, en el que se recopila toda la información relevante.

2) La interpretación diagnóstica, que implica la valoración y las conclusiones del experto.

En ocasiones estos dictámenes pueden también incluir una propuesta, a modo de recomendaciones del perito.

La determinación de los factores sociales a evaluar estará en función de la naturaleza del caso y el objeto de la peritación, y pueden versar sobre:

Aspectos familiares: datos de identificación, parentesco, relaciones familiares, dinámica de estas relaciones e historia familiar.

Relación con el entorno: relaciones vecinales, sociales y procesos de socialización.

Asuntos relacionados con la educación: nivel de instrucción, escolarización, absentismo, formación y estudios realizados.

Aspectos económicos: ingresos mensuales individuales y familiares, organización, distribución económico-doméstica, procedencia de los ingresos (pensiones contributivas, no contributivas, de jubilación, de invalidez, apoyos familiares) y gastos.

Aspectos laborales: situación laboral, tipos de relación contractual, periodos y prestaciones de desempleo, capacitación, oficios, profesión, ocupación, trabajos en economía sumergida y perspectivas de futuro.

Aspectos relacionados con la salud: enfermedades, minusvalías y sus grados, cobertura sanitaria, tratamientos médicos, intervenciones quirúrgicas, adscripción a programas de salud.

Hábitat-vivienda: descripción del hábitat circundante, barrio, zona, servicios (colegios, zonas verdes, centros sanitarios, comercio. transporte), tipo de vivienda, condiciones, características (superficie, ventilación, luminosidad, y cualesquiera otras relacionadas con las condiciones de habitabilidad), grado de hacinamiento, régimen de posesión o tenencia (alquiler, precario, usufructo).

Aspectos socio-culturales: vinculación a la vida cultural, aficiones, intereses, ocio y tiempo libre, asistencia a eventos, actitudes, pertenencia a grupos o asociaciones (religiosas, deportivas, culturales), pasividad y anomia, relación con el sistema de Servicios Sociales u otros sistemas públicos.

¿Qué profesionales realizan estos peritajes?

Los peritos sociales son trabajadores sociales con formación específica y habilitada por sus respectivos colegios profesionales para actuar como tales.

Las técnicas empleadas por los trabajadores sociales para la elaboración de estos dictámenes periciales son, entre otras, el análisis documental, la observación, las entrevistas (familiares, individuales, colaterales -informantes de la red educativa, sanitaria, familias extensas, vecinos, instituciones,…), las visitas domiciliarias, las interconsultas, una amplia gama de instrumentos para la identificación y medición de factores sociales, catálogos de recursos sociales,…

¿Para qué tipo de procedimientos sirven estas periciales?

Son muchos los procedimientos en los que la prueba del dictamen pericial social puede resultar relevante:

-Familia

Procedimientos de nulidad, separación y divorcio, tanto en la adopción de las medidas definitivas como provisionales, así como en la ejecución de las mismas, en relación a la custodia y el régimen de visitas,

en los procedimientos de patria potestad, incapacitación y otras instituciones de guarda (acogimientos, adopciones, tutelas, curatela, defensor judicial)

-Penal

Dictámenes para valorar la responsabilidad penal, determinación de la pena (eximentes o atenuantes, el establecimiento de medidas alternativas de carácter terapéutico de seguridad, tramitación de indultos y para la consecución de la libertad provisional, o libertad con fianza.

-Menores

Dictámenes para la efectividad de las medidas preventivas especiales tendentes a la reinserción de los menores, para la individualización de la pena, así como para la coordinación con los distintos servicios intervinientes: Juzgados, Servicios de protección infantil, Servicios Sociales y Salud Mental Infantil.

-Penitenciario

Dictámenes para el seguimiento de libertades vigiladas, medidas terapéuticas, alternativas a prisión, trabajos para la comunidad o cualquier otra que tenga que cumplir el penado.

-Social

Dictámenes para la correcta valoración de las secuelas y consecuencias sociales producidas por despidos, enfermedades, accidentes laborales.

-Mobbing o Acoso Moral

Dictámenes sobre la existencia y valoración del acoso moral en el trabajo, en el ámbito escolar (bullying) y mobbing inmobiliario.

-Indemnizaciones por daños

Informes para fundamentar indemnizaciones para cubrir necesidades sociales (servicios de ayuda a domicilio, teleasistencia, estancias diurnas, temporales o de respiro familiar,…) originadas por el daño producido, sea cual fuere la causa que lo motivara: accidentes de tráfico, laborales, negligencias médicas…

-Médico-Forense

Dictámenes para la profilaxis de suicidios, la admisibilidad de esterilizaciones, las interrupciones de embarazo o el cambio de sexo,…

-Violencia de género

Dictámenes sobre las materias competencia de los juzgados de violencia sobre la mujer.

-Dependencia

Dictámenes para la valoración y revisión de la situación de dependencia.

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